Osvaldo Monsalve - Croquis desnudo sobre relieve de puerta
Convengamos en que el que viene
no será el mejor de los mundos posibles.
Digamos mejor, no sabemos como es,
ni donde debe estar, o ser,
el mejor de todos los mundos posibles.
Puede ser también, digo, que ese mundo
solo sea una réplica positiva de todo
lo que oscurece tu vida, en tu vida:
una luz diurna en medio de la oscuridad.
Aunque hay también para quienes
el mejor de los mundos posibles
yace en un tiempo ignoto,
más allá del aquí, en un lugar imaginario,
en un país de maravillas sin alicias.
Son pocos los que saben que ese mundo,
el mejor de los mundos posibles,
no existe fuera de ti, sino muy dentro de ti,
latiendo desde tu infancia, o antes aún,
continuando en tu nunca pensado vacío,
en abismos sin fin, en esa nada sin atenuantes
a la que nadie, o pocos, se atreven a mirar
con el lente nublado de sus propios ojos.