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Alice Munro - CISNES SILVESTRES
Flo le advirtió que tuviera cuidado con la “trata de blancas”. Así era como operaban esos rufianes, dijo: una mujer mayor, la típica madre o abuela, se sentaba a tu lado en el autobús o en el tren y se hacía amiga tuya. Te ofrecía caramelos, que llevaban droga. Enseguida empezabas a dar cabezadas y a farfullar, no estabas en condiciones de hilar una frase. “Oh, ayuda —decía la mujer—, mi hija (o mi nieta) está mareada; por favor, que alguien me ayude a bajarla para que tome el aire y se reponga.” En el acto se levantaba un educado caballero, que se hacía pasar por desconocido, brindándose a socorrerla. Juntos, en la parada siguiente, te sacaban a empujones del tren o del autobús, y ya no se volvía a saber de ti. Te tenían prisionera en el sitio de la trata de blancas (adonde te llevaban drogada y atada, de modo que ni siquiera sabías dónde estabas), hasta .............................SEGUIR LEYENDO >>