Fernando Mires - MI ONCE MUNDIAL (2026)

 




Arquero: Unai Simon


Lateral derecho: Pedro Porro

Defensa central 1: Pau Cubarsí

Defensa central 2: Cristian Romero

Lateral izquierdo: Marc Cucurella


Medio campista atrasado: Rodri Hernández

Mediocampista central: Jude Bellingham

Medio campista adelantado: Leonardo Messi


Puntero derecho: Lamine Yamal

Delantero centro: Erling Haaland

Puntero izquierdo: Kylian Mbappe


Mi explicación:

Unai Simon: Este fue un mundial de arqueros, todos buenísimos. Pero un arquero que solo ha recibido un gol en el campeonato es, de modo indiscutible, el mejor.

Pedro Porro: Originariamente no era titular, pero fue el defensor derecho más sólido; tiene físico, disparo y pique. Cubrió las espaldas de Lamine y de paso metió dos goles. No es poco.

Pau Cubarsí: sencillamente extraordinario. Tiene anticipación, poder de quite, salto, y sale jugando para entregarla con fluidez. Con 19 años, el mejor defensa del torneo.

Cristian Romero: duro como una roca, cabeceador y luchador. Una verdadera pared

Marc Cucurella: el único puesto en donde no puede haber discusiones. Las tiene todas. Un futbolista completo.

Rodri Hernández: el mediocampista defensivo que todos los entrenadores quisieran tener: tapa, ordena, hace pases infalibles, tiene personalidad e infunde tranquilidad

Jude Bellingham: el maestro del juego vertical, defiende y avanza, impone su personalidad y hace goles como si fuera un centro delantero.

Leonardo Messi: aquí difiero de la mayoría de los comentaristas. Cierto. Messi no jugó de 10 puro, más bien lo hizo como delantero algo atrasasado. Pero él es el 10, el puesto de los grandes: Maradona, Kempes, Sívori, J. M. Moreno, para nombrar solo a argentinos. O un tal Pelé, si hablamos a nivel mundial. Algunos han puesto en ese lugar a Olise, y en cierto modo merecería serlo, aunque para mí sigue siendo un puntero derecho. Otros a Fernández u Olmo o Gordon. Pero perdonen: para mí, Messi es el 10 y el 10 es Messi, el nexo, el enlace, el eje entre el medio y la delantera.

Lamine Yamal: Algunos dicen: no jugó como lo hace en el Barza. De acuerdo. Pero su función fue más bien táctica. Jugando muy abierto hacia la derecha, atraía gente contraria y dejaba campos vacíos hacia el centro. El fútbol también se juega sin pelotas.

Erling Haaland: un superdelantero, un espectáculo, un goleador, un físico extraordinario, y, además, un excelente jugador, tanto en lo técnico como en lo táctico. Probablemente es el mejor cabeceador del mundo.

Kylian Mbappe: Creo que tampoco habría mucha discusión, aunque solo fuera por la cantidad de goles que hizo. Tiene este 10 que es 11 todo lo que un gran delantero debe tener. No le falta nada.

Ah, me olvidaba. El mejor joker: Mikel Merino. Cuando el jugador del Osasuna entra, hace el gol que faltaba para ganar o por presencia, que el equipo gane. Es un talismán. Trae y tiene buena suerte. Y eso es muy importante. Tanto en el fútbol como en la vida.