Fernando Yurman - LA HISTORIA IRREMEDIABLE DEL ANHELO


Ah, ¿Quién escribirá la historia de lo que podría haber sido? Será esa, si alguien la escribe, la verdadera historia de la humanidad."

Fernando Pessoa

El reciente impacto de ‘’Hamnet’’, más allá de sus virtudes fílmicas y narrativas, procede de un redescubrimiento del proceso de duelo en el arte. El duelo como sublimación es un clásico del siglo XX, uno de los mayores trofeos del psicoanálisis aplicado a la cultura. Este ambicioso género interpretativo obtuvo en críticos como Lionel Tilling magníficas revelaciones, aparte de la deslumbrante y diversa aproximación de psicoanalistas como Lacan, Kohut, Rank, y el mismo Sigmund Freud. Su festejada emergencia en este film quizás concierne a un público y contenido anhelo creativo, la dicha inesperada de un sesgo humano compensatorio de conquistas culturales de la Inteligencia Artificial. Traducciones y Best Sellers, ediciones clásicas y ensayos, han sido pasto de la imparable habilidad digital que nos asiste sin piedad. Un previsible ingenio bromeó que pronto se perseguirán como incunables las ediciones escritas enteramente por humanos. En tal sentido, la conmovida perplejidad suscitada por la novela y su film invoca la ficción como una refundación de lo humano. No por la aseveración rotunda del crítico Harold Bloom sobre Shakespeare como inventor de “lo humano ‘’, sino por la estética carenciada que padecen nuestros contemporáneos. Son testigos pasivos de la transición a una edad tecnológica que absorberá todas nuestras dotes particulares, incluida la inspiración. El relato que sostiene el film trata de la enigmática inspiración de William Shakespeare, uno de los autores más afantasmados de la historia, asediado por un anonimato tan intenso y persistente que hizo casi indescifrable la genial fuente de su arte. Su plural inteligencia dramática, tanto para la aristocracia como el populacho, la astuta mezcla de ingenio con retorica exaltada, la indetenible poética de su ascensión verbal, parecen siempre exceder las posibilidades liricas de un solo autor.

El guion propone la musa inspiradora de Hamlet volando desde una vicisitud intima del duelo en el fantástico y boscoso siglo XVI. El trauma de una remota perdida filial como gestor de una imaginación reparadora. El sufrimiento como clave de la creación reafirma sin tapujos la propuesta psicoanalítica del trauma como creador de memoria, la sublimación enlutada, una historia que para Freud   .......SEGUIR LEYENDO