Anton Julian – DÉJAME QUE TE CUENTE MI NEGRA



Déjame que te cuente mi negra,
que bajo la almohada encontré un beso lejano,
quizás venía del pasado o tal vez del futuro,
da lo mismo,
ni en la vida ni en la poesía el tiempo es continuo,
es un plano de dios o sabe dios qué
¿una figura creada donde
al que la creó no le importan los siglos
y mucho menos nosotros, sus segundos?

Déjame que te cuente mi negra
que no sé hacia donde voy ni que me espera,
ni que será de nosotros, pobre monos sin destino,
dibujos cómicos que el viento se llevó
hacia el país donde nunca ha pasado nada.

Déjame que te cuente mi negra
mi cuerpo ha sobrevivido al naufragio
y desde que apareciste en clave de milagro,
cojo y rimo como los dioses,
e incluso en las noches, antes de dormir,
escribo gritos de auxilio dirigidos
al reino de los hombres y de las hembras
sí, a ese lugar de donde venimos todos,
cuando eramos espíritus sin materias
espinas sin rosas, ramas sin árboles, vuelos sin aves.

Déjame que te cuente mi negra:
Nuestra felicidad -la que nunca hemos tenido- no es de este mundo.