Viernes de la Poesía: ELLA (un poema de Friedrich Nietzsche)


Nubes de lluvia en carrera por el horizonte proyectadas en el patio de juegos, ensombreciendo la inocencia y la alegría
Pero el hielo sólo quemó su alma.
¿Nadie te dijo que ella no estaba respirando?
Nadie escuchó su lamento mientras las gotas de lluvia eternamente caían…
Por su rostro, sus manos y su espíritu
Lavando los despojos de la niñez asesinada.
Así situadas, ella y su soledad entre el cielo y su silencio…
“Hola… soy tu mente brindándote alguien con quien conversar”.
Y nunca la dejó sola otra vez.
Lágrimas de alegría, carcajadas de tristeza.
Emociones efímeras, una careta diferente para cada día de la semana.
Sonrisa en los labios, melancolía en el alma.
Hasta que un día, la vida la despertó de su sueño
y la condenó a vagar sin rumbo entre la luz y la oscuridad.
Sin respuestas, sin sentido.
Así situadas, ella y su soledad, entre la muerte y la esperanza…
“Hola… soy la mentira viviendo por ti, así que ya puedes esconderte ¿Por qué lloras?”.
Un día se dio cuenta, no estaba durmiendo.
“Hola… aún sigo aquí… y no me puedes dejar en el pasado… Porque soy parte de tu alma”.
No trates de sanarla,
no está enferma.
No trates de alegrarla,
sólo está triste.
No trates de salvarla,
ella murió hace mucho tiempo.
Poema: (Ella - Friedrich Nietzsche (Röcken - Alemanía el 15 de octubre de 1844, falleció en Weimar el 25 de agosto de 1900))

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