Richard Ford - ESTADOS UNIDOS: FRUSTRACIÓN Y MIEDO

 




Como escritor, dudo que mi manera de ver el mundo difiera mucho de la de otro ciudadano razonablemente comprometido o medianamente bien informado. Ciertamente, no sé más que nadie. De existir una diferencia entre mi visión y la de un fontanero, un vendedor de seguros o un profesor de primaria —y puede que en esto también me equivoque—, es que, como escritor de historias ficticias, me dedico a creer que todo es posible, que la experiencia plausible es mucho más amplia de lo que la historia, la lógica o la convención nos dicen. Me paso la mayor parte de los días evitando imaginar lo que podría o debería pasar en base a la lógica, queriendo imaginar qué puedo hacer que suceda y procurando que lo que suceda resulte interesante y útil. Al escribir novelas y relatos, o incluso ensayos como este, nada sucede necesariamente a otra cosa y cualquier cosa puede acontecer después de otra. Afortunadamente (y desafortunadamente a veces), esto también es cierto de la vida, donde se desarrolla la política.