Susana Seleme (Bolivia) LAS MENTIRAS DEL PODER



Una mentira no tendría sentido, si la verdad
                                  no fuera percibida como peligrosa.
                                                     Alfred Adler Médico y psicólogo

La separata ‘Terrorismo-Separatismo en Bolivia’, anexada como ‘Informe Especial’ a un periódico local el 22 de abril, 2018, es un ejemplo descarnado que hace de la mentira una bandera y un propósito: aniquilar a la oposición política.  
Esa separata es una canallada contra la dignidad de las 39 personas involucradas, quienes sufren hace 9 años los abusos del poder político sin límites. Morales borró la independencia de poderes e hizo del Judicial un arma letal contra sus adversarios. Con ello también decretó la muerte de la institucionalidad democrática en Bolivia.
El ‘Terrorismo-Separatismo’ nunca existió: ninguno de los 39 imputados injustamente en el juicio creado desde el Estado, pegó un tiro. Y nadie quiso separar Santa Cruz de Bolivia. Solo se pretendió defenderla de las huestes masistas, tras el cerco a Santa Cruz en 2008, protagonizado por Fidel Surco, sus cocaleros, y otros hombres de Morales. El cerco fue una operación pinza por las tres entradas a la ciudad, logística y políticamente organizada desde el poder político. Sembró terror y asesinó a su paso al profesor de Portachuelo Pedro López y a Edson Ruíz, de la Unión Juvenil de La Guardia. Llegaron hasta esa ciudad, a Warnes y Cotoca. No fue poca cosa.
La verdad del llamado caso ‘Terrorismo- Separatismo’ no es la que está impresa en la separata del Ministerio de Comunicación. Aquí hubo “Terrorismo de Estado” con la ejecución extrajudicial Eduardo Rózsa, húngaro-boliviano, del irlandés Michael Dwyer y del húngaro Arpad Magyarosi, en el hotel Las Américas, el 16 de abril de 2009.  Se aplicó la violencia organizada desde el Estado, cumpliendo órdenes del presidente.
Al asesinarlos, asesinaron la verdad, porque, según fuentes confiables, fue el régimen quien trajo a Rózsa, líder del grupo extranjero, a Bolivia.
Aunque esta separata dice estar basada en un informe de la comisión ‘multipartidaria’ de la Asamblea Legislativa, de 2009, el oficialismo vuelve a mentir, pues ese informe no fue firmado por los miembros de la oposición política que participaron de ella.  El ex diputado Bernardo Montenegro, uno de sus miembros, retrucó al Vice cuando aseveró que “el informe al que hace referencia, y que además lo publicaron cuatro veces en los últimos años en medios masivos escritos, es un informe únicamente de los parlamentarios del MAS. Por consiguiente, es falso e ilegal decir que es un informe de toda la comisión”. (6.IV.2018 Urgentebo).
Ya en noviembre de 2009, el mismo ex diputado Montenegro afirmó que el informe de marras “da vergüenza porque toma solamente pruebas selectivas… incurre en incoherencias para forzar conclusiones de que en el operativo policial del pasado 16 de abril hubo un enfrentamiento”. En opinión de Montenegro, lo que sí hubo en esa acción “fue una ejecución de tres personas, de la manera más cruel se los ha ejecutado y quitado la vida”.   (www.bolivia.com/noticias/autonoticias/13.IX.2009).
La prueba de que sí se cometió violación contra personas, es que la Comisión Interamericana (CIDH) de la Organización de Estados Americanos (OEA) admitió “el derecho de petición contra el Estado boliviano representado por el presidente Evo Morales”. En otras palabras, Morales podría estar sentado en el banquillo de los acusados en la Corte de Derechos Humanos, si la Comisión verifica que el Estado cometió el delito de asesinato y otros muchos contra los Derechos Humanos de los peticionarios. Dicha petición representa a Carolina Dwyer, madre del irlandés ejecutado, a Mario Tádic, Elod Toaso, supervivientes de la masacre en el hotel, fuera del país, y a Alcides Mendoza y Juan Carlos Guedes, aun presos en Palmasola.
El juicio ‘Terrorismo-Separatismo’ se creó desde el poder y constituye una muestra fehaciente de judicialización de la política en contra de los líderes que luchaban por las autonomías, un obstáculo al modelo con ínfulas totalitarias de Morales. Los líderes autonomistas en uso de su libertad y de la pluralidad políticas fueron y son opositores al régimen autocrático de centralismo tajante. Es el que le aconsejaron a Morales sus mentores caribeños. “En abril del 2006 me sumé… es línea que nos dan Fidel (+) y Hugo 8+)”, declaró Morales, en marzo de 2018. A confesión de partes, relevo de pruebas: el régimen ha seguido y sigue la línea castro-chavista, hoy en manos de sus sucesores.
Empero, no le basta al régimen el juicio en curso, denominado I. Ahora van por el II, sobre financiamiento al supuesto grupo terrorista. Otra mentira, que ya hizo rico al anterior juez del llamado juicio II, Harry Suaznabar. En varias visitas a Santa Cruz, sin juicio iniciado aún, extorsionó sin medida ni clemencia a muchas de las 14 personas de la lista dada a conocer hoy, y a otras.
Ni 100 separatas, ni todo el arsenal de mentiras del Estado-Gobierno podrán negar la violación de los Derechos Humanos. De ahí el peligro de que se sepa la verdad.


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