Olga K - ¡HOLA, ES VENEZUELA!


Hola, es Juana:
Soy mamá, tengo tres tripones y me preguntan qué me pareció lo de la Asamblea Nacional. La verdad es que no sé. No lo vi. Trabajo en Caracas y vivo en el Junquito y si no me monto en el “Gi” a las 5.30 de la mañana, no llego a mi trabajo. Ahora que solo puedo comprar por número de cédula perdí un día de trabajo y ¿ustedes creen que cuando llego me pongo a ver televisión?
Hola, es Carlucho:
Tengo 17 años. A mi papá lo mataron en un asalto el año pasado y ahora no puedo estudiar porque tengo que ayudar a mi mamá. No sé qué es peor, si tener que convertirme en proveedor de la familia a juro o tener a mi mamá pidiéndome que no salga y muerta de angustia cada vez lo hago. Y yo también me pongo a pensar, a mis 17, que si me matan a mí, ¿qué va a ser de ellos? ¿Esto es ser “jóven” en Venezuela?
Hola, es Mariela:
Hoy en la peluquería sólo se hablaba de lo de la AN. ¡Qué despelote! Fue lo único en lo que coincidieron todas. ¡Fueron unos falta de respeto!, decían las chavistas y ripostaban las otras, ¿y no es mas falta de respeto hacerse los locos con los narcosobrinos y… ? Toma y daca. Daca y toma.
Mi peluquería estaba igualita que el periquero de la AN. Ni siquiera les pude ofrecer un cafecito para calmarlas porque no se consigue. Las manicuristas andan desesperadas porque no hay acetona, las clientas se quejan porque no hay tintes, y como faltó la luz se me fueron varias clientas. ¿Cómo pagaré la quincena y el alquiler?
Hola, es Jony:
Ya cumplí 55 años y cuando arrancó la revolución tenía apenas 38 y todo por delante. Me hice viejo y me empobrecí sin ver que cumplieran ninguna de sus promesas. Me interesaba que la AN arrancara con lo de la pensión y los cesta ticket para los jubilados porque la revolución y yo nos hicimos viejos a la vez y ni ella ni yo tenemos nada en las manos. Confié en ella ciegamente y se me pasó la vida. ¿Qué me importa ahora a mí el Pacto de Punto Fijo?
Hola, es Mamama:
Tengo 75 años y se me fueron los nietos primero y los hijos se me fueron después. Yo mismita los animé para que lo hicieran. Pero lo único que quiero es verlos regresar. La soledad duele mas que la muerte. La muerte pasa en un día, la soledad se sufre cada segundo.
Hola, es Pepe:
Tengo 48 años y mi mujer y yo decidimos con una tristeza enorme cerrar el negocio que montó mi padre y que nos mantuvo sin lujos pero con decencia durante casi 40 años. No puedo seguir pagando eso que llaman “comisiones” para sacar la mercancía ni a los GN, ni al Seniat ni a más nadie que nos viene a matraquear. Resulta que estamos trabajando para ellos. Eso no. Si nadie acaba con la corrupción, la corrupción acabará con todos.
Hola, es Margarita:
Fui profesora porque amo la docencia. Nací, crecí y me formé en y gracias a la democracia. Pero hoy por hoy, bachaqueando hago más en una semana que en un mes de trabajo y mis hijos tienen que comer todos los días y necesitan zapatos y ropa todo el tiempo. Procuro no pensar en lo que me he convertido. Si lo hago no pararía de llorar y no puedo permitírmelo. Yo lo que quiero es volver a las aulas… pero el salario no me lo permite. Esto es lo que hay.
Hola, es Yayita:
Vivo con mi abuela y mis padres. Papá se nos enfermó y se nos está muriendo a ojos vista porque no conseguimos las medicinas y cuando las conseguimos, no nos alcanza para pagarlas. Viendo morir a mi papá, Abuela también se nos está muriendo de pena. No puedo con tanta muerte.
Hola, es Marisabel:
Soy una tía mamá. Mi sobrino es Erasmo Bolívar, uno de los PM que lleva 12 años preso por lo del 11 de abril.
Cuando entró tenía un niño de 3 años y el otro de 7, ahora tienen 20 y 16 y una niña que nació estando él preso, que cree que la casa de su papa es la cárcel.
Iris Varela les dijo hace un año: Muchachos, ustedes pagaron lo que hicieron y por lo que no hicieron también… y les mandó hacer todos los exámenes y los pasaron. Pero los PM siguen presos.
De los 30 años a los que fue condenado, Bolívar ha cumplido una más de la cuarta parte de la pena. Significa que según la legislación venezolana puede optar por beneficios como arresto domiciliario… pero cada vez que le toca audiencia le ponen a un juez nuevo y los nuevos no se atreven a tomar ninguna decisión.
Hola, es Olga:
Yo solo quiero que vean a quienes acaban de saludar. Llenaríamos millares de páginas con testimonios similares. ¡Hola! soy Pancho… Alberto… Rosa… Aura… Eli, cada uno de esos venezolanos ES.
No, señores diputados del oficialismo. No fueron elegidos para recitar los problemas de la Cuarta porque hace 17 años que son ustedes dueños y responsables absolutos de lo que ha ocurrido en la Quinta. Ya que no pueden hacer oposición a ustedes mismos, hagan algo por resolver los problemas que teníamos y profundizaron y los nuevos que crearon y siguen creando con sus errores.
No, señores diputados de la oposición. No fueron elegidos para repetir ni sustituir a los que no hicieron nada. Que la fuerza no nace en el volumen del grito sino del calibre del argumento. Que el cambio es cambiando y no imitando.
Diputados oficialistas y opositores: a Yayita, Marisabel y Pepe les tienen absolutamente sin cuidado los ídolos de ningún bando. Que la vida que viven, no les da tiempo para esos cuentos muy jugosos para El Nacional o Vea, pero no para componerles la existencia de su día a día de maltratos, carencias y miedos.
El chavismo cabalgó sobre su Comandante y los dólares que se malgastaron a manos llenas sin que de ello quede nada que mostrar mas allá de unas vallas.
La oposición y los que en ella andan haciendo lobbying para sustituir una idolatría por otra, entiendan que el país que votó el 6D, lo hizo bajo la aspiración de Paz, Justicia y Libertad y no para revanchas y efectismos a gusto de pocos pero ruidosos radicales.
La bancada de oposición tiene un problema adicional y delicado: la paciencia que le tuvieron a Chávez, no se la tendrán a ustedes.
Con él, este país se alimentó de esperanza contra toda lógica… y contra toda lógica también esperan resultados rápidos. Pero no atropellados.
¡Hola, es Venezuela!
Es hora de que hagan algo por mí.