SOLICITUD DE DERECHO A RÉPLICA DE ACADÉMICOS DE CLACSO

Asunto: SOLICITUD DE DERECHO A REPLICA DE ACADEMICOS DE CLACSO

MUY APRECIABLES COLEGAS DE CLACSO:

Los abajo firmantes, participantes de CLACSO, nos permitimos  solicitar el DERECHO A REPLICA frente a las declaraciones que el  Consejo Directivo de CLACSO ha emitido sobre la situación que vive Venezuela en la actualidad (http://www.aporrea.org/actualidad/a182837.html)
Solicitamos entonces que se le de a estos planteamientos la misma divulgación que se le diera a dichas declaraciones así como a otras de corte similar enviadas previa y posteriormente.

1.      Manifestamos nuestro más profundo rechazo a presumir sin análisis previo que “los métodos y las acciones” que han venido ocurriendo en Venezuela durante el presente mes de febrero tengan como fin “promover la desestabilización de un gobierno democráticamente elegido”. Tal afirmación supone de entrada una toma de partido a favor del discursos gubernamental que cataloga todo cuestionamiento como intento de golpe de Estado, postura que ningún científico social podría endosar sin una investigación desapasionada y acuciosa sobre la naturaleza del conflicto existente hoy en día en Venezuela, y sobre el origen de lo que dio lugar a las presentes manifestaciones estudiantiles (la inseguridad expresada en casi 25.000 homicidios en 2013). Además, no es admisible que se pase por alto la actuación criminal de cuerpos parapoliciales (“colectivos” en el lenguaje de la Revolución Bolivariana) que han actuado contra las protestas estudiantiles y que son los primeros desestabilizadores. 
2.      Defendemos el pleno “derecho de todos los venezolanos y venezolanas a construir soberanamente y en paz un futuro de igualdad y equidad”, tal como lo dice el documento pero, por una parte, ello exige examinar críticamente el discurso de los actores gubernamentales para apreciar el papel jugado por el lenguaje en la promoción de la violencia y por la otra, ello entraña defender el pleno derecho a ejercer la protesta tal y como está consagrado en el artículo 68 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (“Artículo 68: Los ciudadanos y ciudadanas tienen derecho a manifestar, pacíficamente y sin armas, sin otros requisitos que los que establece la ley. Se prohíbe el uso de armas de fuego y sustancias tóxicas en el control de manifestaciones pacíficas”), lo que además está consagrado como un derecho humano universal.
3.       Apoyamos la solicitud hecha a nuestros centros asociados a “desarrollar actividades que en base a la producción de conocimientos y a la reflexión crítica, promuevan la comprensión veraz sobre la coyuntura venezolana, contribuyendo a fortalecer el diálogo democrático” pero rechazamos de plano el hecho de dar por sentado de manera acrítica que eso exija “ampliar el proceso de transformaciones sociales, políticas y económicas que ha conquistado la Revolución Bolivariana”, pues con ello se niega precisamente la reflexión crítica al obligar de antemano a una toma de postura a favor de todo lo que ha hecho el gobierno, como por ejemplo la criminalización de la protesta y la persecución no solo a los estudiantes sino también a los sindicalistas del sector público por atreverse a ejercer su derecho a la huelga.
4.       Refutamos de manera contundente que se hable de una “campaña de desinformación y de la  dictadura mediática” pues es muy fácil comprobar que la desinformación y la dictadura mediática que existe en Venezuela es la ejercida por el propio Estado, tal como lo demuestra la profusa producción sobre el cerco mediático que se vive en el país, lo que ha sido respaldado por las figuras más prominentes de la comunicación en América Latina. Baste decir que no existe hoy en día ninguna televisora nacional que no esté alineada a la pauta gubernamental (tanto los 6 canales estatales como los 4 privados). Nunca ningún Estado tuvo un aparato comunicacional como el que tiene el Estado venezolano, pues financia un sistema de comunicación comunitaria con 44 televisoras en todo el país y 264 radio emisoras. En consecuencia, invito a los científicos sociales a que hagan un estudio empírico de esto para ver si  es posible seguir sosteniendo responsablemente la existencia de una “dictadura mediática” por algún ente distinto al gobierno.
5.       Por último, afirmamos nuestro más firme compromiso con la defensa de los derechos humanos y el categórico rechazo a suponer que la denuncia de los hechos que están ocurriendo en Venezuela suponga apoyar la desestabilización. Por consiguiente, y con el mayor sentido de responsabilidad, comunicamos las cifras ofrecidas por los principales centros encargados de la defensa de los derechos humanos en Venezuela (Foro Penal, Provea, Cofadic, Observatorio Venezolano de Prisiones) relativos a la violación de derechos durante los sucesos ocurridos entre el 9 y 23 de febrero:
a.       14 muertos productos de las protestas hasta los momentos. La mayoría de ellos por heridas de bala con armas largas
b.      539 detenciones y aunque muchos han sido liberados, cualquiera de ellos puede ser nuevamente aprehendido sólo por declarar en un medio de comunicación.
c.       18 casos de torturas graves, entre ellas: el del joven Juan Manuel Carrasco con violación anal con fusil, Luis Boada, René Boldan y Nestor Gil, golpeados y rociados de gasolina y Jorge Leon con fractura de cráneo por golpes.
d.      150 casos de perdigonazos a quemarropa, uno de ellos el de la joven estudiante Geraldine Moreno, fallecida el día 22-02-2014 como resultado de la descarga directa de perdigones sobre su rostro.
e.      Carencia de protección de las víctimas: todos los detenidos fueron incomunicados, no se les dio el derecho a la defensa y en ningún caso ha estado presente la Defensoría del Pueblo.

Por último, hay que dejar claro que aquí no se está cuestionando la legitimidad del Presidente ni apoyando agendas ocultas. Lo que se sostiene es que un pensador crítico no puede en el siglo XXI convalidar más la idea de que el fin justifica los medios. Esa pareciera ser la única explicación ideológica para respaldar los horrores que estamos viviendo y la historia ha demostrado como ello convierte a los medios en el fin en sí mismo.  

A continuación presentamos algunas firmas a título individual de participantes de centros adscritos a CLACSO y/o a sus Grupos de Trabajo, pero invitamos a los interesados a conocer más sobre el respaldo de académicos e intelectuales a planteamiento similares a ver:
-Llamado de académicos e intelectuales al gobierno y a los actores sociales y políticos venezolanos (http://prodavinci.com/2014/02/23/actualidad/llamado-de-academicos-e-intelectuales-al-gobierno-y-a-los-actores-sociales-y-politicos-venezolanos/prodavinci)
 - Académicos, científicos, universitarios del mundo: protestar violaciones de DDHH en Venezuela (https://secure.avaaz.org/es/petition/Academicos_cientificos_universitarios_del_mundo_Protestar_violaciones_de_DDHH_en_Venezuela/share/)
-47 economistas se pronuncian ante la crisis cambiaria, petrolera y el deterioro socioeconómico (http://prodavinci.com/2014/01/30/economia-y-negocios/47-economistas-se-pronuncian-ante-la-crisis-cambiaria-petrolera-y-el-deterioro-socioeconomico/)

Firmas por orden alfabético:

- Alfredo Hualde, Dr. en Estudios Latinoamericanos, EL Colegio de la Frontera Norte, GT Clacso, México
- Armando Chaguaceda, Dr. en Historia, Universidad Veracruzana, México
- Briguet Loami López, Doctoranda en Estudios Laborales de la UAM, GT Clacso, México
-Carlos de la Torre, Dr. Sociología, Universidad de Kentucky, USA
-Carlos Walter, Dr. en Políticas y Programación del Desarrollo, Director del Cendes, UCV, Venezuela
-Consuelo Iranzo, Dra. en Sociología del Trabajo, Directora de Cuadernos del Cendes, Cendes-UCV, Coordinadora de GT, Venezuela
-Diony Alvarado, Doctorando en Estudios Sociales, UC, GT Clacso, Venezuela
-Gregorio Castro, Dr. en Sociología,  FACES, UCV, Venezuela
-Jacqueline Richter  Dra. en Sociología, Facultad de Ciencias Políticas y Jurídicas, UCV, GT Clacso, Venezuela
-Joaquín Garcilazo, Doctorando en Administración de Empresas, Universidad Católica de Santa Fe, GT Clacso, Argentina
-Jorge Carrillo, Dr. en Sociología, Director del Departamento de Estudios Sociales, El Colegio de la Frontera Norte, GT Clacso, México
-Jorge Walter,  Dr. en Sociología del Trabajo, CONICET, Presidente ALAST, GT Clacso, Argentina  
-Julio César Neffa, Dr. en Ciencias Sociales, CEIL-CONICET, GT Clacso, Argentina
-Héctor Briceño, Dr. en Ciencias Políticas, Cendes-UCV, Venezuela
-Héctor Hurtado Grooscors, Doctorando (FLACSO-México), GT Clacso, Venezuela
-Héctor Lucena, Dr. en Relaciones Laborales, Universidad de Carabobo, GT Clacso, Venezuela  
-Heidy Paola Ocampo, Mg. en Economía del Desarrollo, Directora Estd. Sectoriales, Min. Industrias y Prod. ex becaria y GT Clacso,Ecuador
-Luz Gabriela Arango, Dra. en Sociología, Facultad de Ciencias Humanas, Universidad Nacional, GT Clacso, Colombia
-Marco Antonio Carrillo, Dr. en Psicología y Educación, Universidad Autónoma de Querétaro, GT Clacso, México
-Margarita López Maya, Dra. en Ciencias Sociales, Cendes, UCV, GT Clacso, Venezuela
-Mariela Agueda Quiñones, Dra. en Sociología, Departamento de Sociología, Universidad de la República, GT Clacso, Uruguay
-Octavio Maza Díaz, Dr. en Sociología, Universidad de Aguascalientes, GT Clacso, México
-Roberto Briceño León, Dr. en Sociología, FACES, UCV, Director de LACSO, Venezuela
-Thais Maingón, Dra en Sociología, Coordinadora de Investigaciones, CENDES, Venezuela
-Yamile Delgado, Dra. en Estudios Sociales, Dir. Investigación y Producción Intelectual, FACES, Universidad de Carabobo, GT Clacso,Venezuela