Henry A. Kissinger, ESTADOS UNIDOS Y LA PRIMAVERA ÁRABE


Fuente: El País
Durante más de medio siglo, la política estadounidense en Oriente Próximo se ha regido por varios objetivos de seguridad: impedir que hubiera una potencia hegemónica en la zona; asegurar la libre circulación de los recursos energéticos, todavía esenciales para el funcionamiento de la economía mundial; e intentar mediar en una paz duradera entre Israel y sus vecinos, incluido un acuerdo con los árabes palestinos. En la última década, Israel se ha convertido en el principal obstáculo para alcanzar estos tres objetivos. Estos intereses no han quedado anulados por la primavera árabe, sino que su ejecución se ha vuelto más urgente Leer